Control de acceso para el estadio de Club Atlético Tigre
Una app para los lectores de mano que se usan en las puertas del estadio, más un panel web para seguir el ingreso en vivo. Con la cancha llena entran hasta 40.000 personas en unas dos horas por cuatro puertas, y todo tiene que seguir funcionando aunque se caiga la conexión.

Escanea y decide en el momento
El operador apunta el lector al código de la entrada o al documento, y en menos de medio segundo la pantalla le dice si la persona pasa o no. No hay que esperar la respuesta de ningún servidor.
Funciona sin internet
Cada equipo tiene la lista de entradas adentro. Si el WiFi del estadio se cae —y se cae— la gente sigue entrando igual. Cuando vuelve la señal, todo lo que se leyó se sube solo.
Verde, amarillo o rojo
Verde pasa. Amarillo significa que la entrada es válida pero le toca otra puerta, y le muestra cuál. Rojo no pasa, y aclara por qué: ya fue usada, está dada de baja o no figura en la lista.
Cada entrada sirve una sola vez
Cuando alguien entra, su entrada queda consumida y ningún otro equipo la vuelve a aceptar. Es lo que evita que la misma entrada la usen dos personas.
Fácil de usar en la puerta
Botones y letras grandes, y sin usuario ni contraseña. El personal rota, trabaja parado y con guantes: tiene que poder agarrar el equipo y arrancar.
El supervisor ve todo en vivo
Desde una computadora se ve cuánta gente entró por cada sector, cómo viene cada puerta y si algún equipo dejó de responder.
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